Un proyecto personal que explora la noción de pertenencia y la interconexión entre las personas y la tierra que da forma a esta noción.
Una colaboración de 10 años con la comunidad beduina del Sinaí, en Egipto. La comunidad ha participado en el proceso creativo con sus técnicas tradicionales, como el bordado, la poesía, la narración y la recolección de plantas. El resultado es una danza, una conversación visual sobre el continuo proceso humano de búsqueda del hogar y una celebración de la experiencia indígena que durante mucho tiempo se ha visto a través de una mirada romantizada.
El proyecto cuestiona los relatos coloniales, orientalistas y exóticos que se contaban de los beduinos en concreto y de las comunidades indígenas en general.
Libro ganador del II Premi Mediterrani Albert Camus Incipiens


