Zo’é registra dos encuentros raros y hermosos: Rogério Assis fue el primer fotógrafo en tener contacto con el pueblo indígena Zo’é, en 1989. En aquel momento, muchos Zo’é ya habían sido víctimas de una epidemia de gripe desencadenada por un grupo misionero que convivía con la etnia desde hacía algunos años. Veinte años después, en 2009, Rogério regresa a la Amazonía brasileña, en la región de los ríos Cuminapanema, Erepecuru y Urucuriana, en el estado de Pará, para visitar el Frente de Protección Etnoambiental Cuminapanema, mantenido por la Funai para la preservación e isolamiento de la Tierra Indígena Zo’é. El ensayo de Rogério Assis muestra los resultados de esta iniciativa: en la vida cotidiana, en el modo de vida, en las artes manuales, en la integración con la naturaleza y en la relación con los animales, vemos a un pueblo indígena y su cultura reintegrados. «Percibimos en estas imágenes una postura sutil y delicada de dejarse desaparecer entre los otros para convertirse en uno de ellos», señala la curadora de fotografía Rosely Nakagawa como mérito del trabajo del artista. Además del texto de la curadora y de las imágenes de Rogério, el libro es el relato del fotógrafo sobre el contexto de los viajes, y también aporta otras dos contribuciones fundamentales: un ensayo de la antropóloga Dominique Tilkian Gallois, considerada una de las mayores estudiosas de los usos y costumbres de varias etnias de la región y, especialmente, de los Zo’é; y una presentación de Márcio Meira, presidente de la Funai durante el periodo del segundo viaje del fotógrafo.




