El domingo 31 de agosto terminaron las vacaciones. Paseábamos en pantalón corto y chancletas por el aeropuerto, esperando el despegue de nuestros aviones. El suelo recién pulido era un limbo de insolvencia, pero nosotros no lo sabíamos. O no quisimos saberlo. Quince días después, en el telediario, vimos salir a la calle a los trabajadores de Lehman Brothers con sus cajas de cartón. Tampoco nos pareció para tanto. Include a photoengraving on 300 × 400 mm cotton paper of 300 gr. Signed and numbered by the author.

