El primer fotolibro de Breno Rotatori reúne 47 fotografías de objetos domésticos en un tono lavado, resaltando la materialidad de las imágenes. Ganó notoriedad con Manélud, un ensayo colaborativo realizado junto a su abuela, Ludmila Sakharoff; en él, acompañaba el registro que ella hacía de su vida cotidiana con una cámara analógica automática, fotografiando la misma escena desde su propio punto de vista y armando un díptico con las imágenes de cada situación. Parte de esta serie fue publicada en la edición de nuevos talentos de la revista Foam Magazine en 2010, año en el que también realizó una exposición individual en el museo Foam, en Ámsterdam, Países Bajos.



