«Las infraestructuras garantizan los procesos funcionales de una sociedad, incluidos el suministro de bienes y servicios, así como la realización de actos simbólicos de comunicación y distribución. La creciente atención prestada a las denominadas infraestructuras “críticas” —aquellas de las que depende nuestra vida cotidiana— nos ha hecho conscientes de las formas “visibles e invisibles” en que estas “caracterizan nuestro presente”. […] Los aspectos de funcionalidad y utilidad inherentes a las infraestructuras se manifiestan en las obras de Benjamin Hirte principalmente a través de los elementos con los que están construidas: por un lado, como sustancia o material; por otro, como instrumento o método». —Katharina Hausladen


