La búsqueda del centro puede entenderse como una búsqueda existencial y como una metáfora política: una localización emocional dentro de coordenadas geográficas. Esto también ocurre cuando se trata de definir el centro de Europa. En siete países, distintos lugares afirman ser el centro de Europa y cada uno lo señala con su propio monumento. Estos puntos centrales se encuentran en Germany, Lithuania, Estonia, Poland, Ukraine, Belarus y Slovakia, ya que existen diferentes métodos para calcular el punto central.
Los desplazamientos de estos puntos no son solo el resultado de la historia, sino también de los movimientos y reajustes que experimenta diariamente toda persona que recorre estos países. El proyecto es menos un intento de captar la esencia de una supuesta identidad europea que una disposición a abandonar esa idea para descubrir algo nuevo. Con el descubrimiento de nuevos centros surgen también nuevos intersticios y pueden trazarse nuevos «bordes del mundo». En cada momento del viaje de Patricia Morosan, Europa parece inclinarse en su proceso de búsqueda de un nuevo equilibrio.
Patricia Morosan, nacida en 1984 en Romania, vive y trabaja entre Berlin y Athens.




