Acceder al archivo personal de alguien es un acto de confianza y generosidad. Esta colección de imágenes ofrece una narrativa personal sobre aquella demonizada época, presentando un relato colectivo de memorias sin nostalgia. Las fotografías capturan la esencia de «ir de fiesta» e inmortalizan momentos íntimos que nunca tuvieron intención de ser mostrados. Reflejan la autenticidad de la diversión y el compañerismo de aquellos años en la periferia valenciana, destacando bailes, risas e instantes compartidos tanto en las discotecas como en los parkings.
Este libro es un homenaje al deseo de libertad y de camaradería de un grupo de jóvenes, un recordatorio del derecho a la improductividad y a la capacidad de insubordinación salvaje y divertida que puede surgir de forma espontánea aprovechando las grietas del sistema.

