El fotógrafo, el deambulante, se desliza suavemente en el bullicio de lo cotidiano, adentrándose en aceras torpemente pavimentadas, abriéndose paso entre la multitud, buscando momentos de serena serendipia. Es en la casualidad, en la coincidencia, donde la magia se vuelve inmanente; los hilos liminales, en constante entrelazamiento, toman forma y se vuelven momentáneamente visibles, transformándose en acontecimientos que vibran, que son.
—Akinbode Akinbiyi
Relacionados
Productos relacionados
-
La revolución solo te tiene a ti (Las huellas de El Naufraguito)
20.00€ IVA incluido Añadir al carrito



