En 2004, Portugal acogió el Campeonato Europeo de Fútbol. Con esa ocasión se organizó la exposición Uma Cidade de Futebol, con fotografías de archivo y encargos a fotógrafos contemporáneos. La exposición mostraba el impacto del fútbol en la sociedad portuguesa y en el paisaje de su capital.
(Sobrevivir a) Una Ciudad de Fútbol fue la respuesta que São Trindade encontró ante la saturación mediática y la multitud de aficionados dispersos por Lisboa. Llevó el catálogo de la exposición en un viaje con destino a Goa. Allí descubre una realidad donde el fútbol no existe, y se enfrenta a otras concepciones del tiempo y del cuerpo.
El escapismo de su viaje se transforma en retiro. Se apropia del libro. Introduce faits divers recortados de periódicos locales e interviene en las fotografías con colores y símbolos orientales que chocan con la cultura de la competición y del éxito asociada al fútbol. Provoca un “choque civilizatorio” que desarma una visión mistificada de Oriente y subvierte los valores asociados al deporte en Occidente.

