La Divina Comedia de Rebecca Uliczka en colaboración con Maria JL Hierro combina la fotografía y la palabra, sugiriendo a manera de juego el viaje de un personaje que en búsqueda de sí misma, recorre el Convento de Cal Rosal, espacio ahora clave para muchos artistas de Catalunya.
La referencia a la obra de Dante salpica las imágenes a través de encuadres que transforman tanto el espacio como el cuerpo, destruyendo iconografía y anatomía que podrían pensarse como constitutivos de la identidad.
En esta Divina comedia podemos palpar la tensión constante entre la imagen y la palabra que apunta hacia la incógnita del ser dinámico y en constante movimiento.



