Para comprender hay que releer. Y volver a releer. Y releer una vez más. Hasta encontrarlo. 1.
Esconde algo en cada página. En silencio. Casi invisible. Nos habla de tierras lejanas, donde caminar es un arte y el asfalto, marcado por las líneas de los pasos de peatones, imprime un ritmo al pasar las páginas.
Se avanza por el libro como quien recorre un camino. Y, paso a paso, se va revelando un universo de texturas.




