Texto especialmente escrito para el libro por Patti Smith
Una Naturaleza
Primero debo hablar de los caballos, blancos e inmaculados.
La primera imagen que vi fue la de un potrillo, de pelaje húmedo
color tiza, anidando en el pasto oscuro. La humilde espiritualidad
que emana el potrillo, bañado por una luz exquisita,
me recuerda la cinematografía de Robert Bresson,
específicamente en Au Hazard Balthazar.
El conjunto de imágenes que he visto posee la
misma cualidad: una comprensión de la dualidad del mundo
natural, con su mezcla continua de crueldad e inocencia.
Para mí, estas bellas fotografías sugieren
el milagro del nacimiento, el misterio de la muerte
y lo salvaje de la naturaleza.


